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Jorge Astyaro o la hipnosis como espectáculo y deseos cumplidos – 20 Minutos
Jorge Astyaro o la hipnosis como espectáculo y deseos cumplidos
El hipnotista Jorge Astyaro lleva a los especatdores de ‘Los hipnonautas’ a vivir las experiencias que desean.
Un montaje teatral real en el que cada día todo cambia: el público manda.
«Lo que más pide la gente es que la lleves a la infancia o a sentir que vuelan».
Escrito por: Paula Arenas
Uno: cierra los ojos, imagina una pantalla blanca; dos: siente tus párpados pesados; tres: no los puedes abrir, aunque una parte de tu mente quiere que los abras, no luches contra ellos, dile a tu mente que estás dispuesto a dejarte llevar por la imaginación. Imágenes 1 Foto Si una persona hace de gallina, por ejemplo, sabe lo que está haciendoY Jorge P. no abre los ojos, aunque trata de hacerlo, y sigue las palabras del hipnotista Jorge Astyaro hasta el punto de dejar que su cuerpo se relaje tanto como para darse permiso y caer. El hipnotista lo recoge a tiempo de dejarlo tumbado en el suelo. Lo lleva hasta la playa, y la sonrisa del hipnotizado hace pensar a quienes lo vemos que debe de ser una de sus playas favoritas. Entonces vuelve Astyaro a traerlo de vuelta: «Voy a contar del uno al diez y entonces te despertarás y estarás alegre y alerta. Uno: te vas despertando; dos, tres, cuatro: estás más despierto; 5, 6 7 8 9 y 10: abre los ojos y ponte de pie. Estás despierto y vas a dormir genial esta noche».
J.P. está, dice, raro, tal vez sea que no estamos acostumbrados a relajarnos tanto. Él, que jamás habría creído algo así y de hecho antes de comenzar tenía el escepticismo casi como bandera, parece que ya no está tan seguro. Y es que la hipnosis es real, no es un asunto paranormal, es un método usado en psicoterapia y también como espectáculo. Este es el caso. Se trata de Los hipnonautas, dirigido, ideado y llevado a escena (teatro Lara, 4-25 de julio) por Astyaro, cuyo éxito hace que le cuelguen la etiqueta, esta vez nada desagradable, de uno de los mejores en cuestión de hipnosis. Incluso tiene su propia consulta: «ayudo a gente a dejar de fumar, a cambiar hábitos, superar fobias». Pero ésa es ya otra cuestión. Los espectadores entran en la sala y escriben en un cartón lo que les gustaría sentir si los hipnotizaran, que es lo que les va a pasar en el teatro. «Lo que más se repite y pide la gente que viene a este espectáculo es volver a la infancia y volar». ¿Volar? «Sí, volar, ¿nunca soñaste con volar?», responde preguntando. ¿Nadie pide ser feliz? «No, nunca lo pidieron». Quiere dejar claro el hipnotista, que tiene al tiempo otro espectáculo en cartel junto a Mayte Castillo: Hypnotic Cabaret (de carácter erótico, en el Volta Café, del 25 junio al 23 de julio), que en la hipnosis nunca se pierde el sentido ni la conciencia: «Eres consciente de todo lo que haces, no se pierde la conciencia en momento alguno». ¿Nunca ha pasado en uno de sus montajes un mal trago al hipnotizar a alguien? «Alguna vez hemos tenido alguna mala experiencia, claro, pero enseguida lo despiertas, lo sacas de su estado y no va más allá. Se trata de pasarlo bien, y eso sucede más al principio, cuando estás empezando». Lleva más de veinte años haciendo hipnosis y hasta trata el insomnio. El psicólogo clínico experto en hipnosis, Ángel Martín Tejero, corrobora las palabras de Astyaro cuando dice que la conciencia no se pierde en momento alguno, y añade: «Si una persona hace de gallina, por ejemplo, sabe lo que está haciendo». Si vamos al cómo se entra en ese estado, para Martín Tejero no hacen falta ni los péndulos que se empleaban antes ni las luces, simplemente con la palabra se puede inducir el estado. Un estado que quiere alejar de la palabra ‘trance’ para no llevar a malas asociaciones. Hay gente que tiene muchos prejuicios y ve esto como brujería»Con la hipnosis se pretende relajar la parte crítica de la conciencia, esa que si te digo, por ejemplo, que te vas a sentir mejor, hace que lo niegues y me digas: pero si llevo intentándolo media vida y no lo consigo, no va a pasarme ahora porque me lo digas tú. Cuando se adormece esa parte y se despierta la parte creativa entonces la persona se deja llevar un poco más y puede recibir los mensajes». Matiza sin embargo el psicólogo la importancia de una terapia: «La hipnosis sin psicoterapia para mí no vale. Siempre digo: no harás con la hipnosis aquello que no lograste con la psicoterapia». Para restarle ese halo de extrañeza y para algunos casi asunto de magia negra o brujería, y que Astyaro corrobora: «Hay gente que tiene muchos prejuicios y ve esto como brujería», explica que un estado de hipnosis se da incluso en el mismo momento en que me está hablando. «Ahora estás muy cerca de un estado de hipnosis, totalmente concentrada en lo que te estoy contando. Yo uso la hipnosis conversacional. Relajación, profundización y cuando estás en total relax y la parte crítica está abajo puedo sembrar sugestiones que te vengan bien». ¿Y si toca algún recuerdo o mueve algo que no debía? Astyaro deja claro que no sucede eso, porque nunca sucede nada que no quiera la persona. «Nunca hace nada quien está bajo la hipnosis que vaya contra sus creencias o códigos», afirma Jorge. El psicólogo precisa: «La hipnosis no tiene potencial para tocar nada de eso. Si fuera así, ya la usaría la Cía, ¿no crees?» Lo que seguro que no emplearía la Cía es el otro tipo de hipnosis que usa Astyaro y su mujer en el cabaret hipnótico y erótico que todos los fines de semana llenan en el Volta Café (Madrid): «Ahí la gente sabe a lo que va, no lleva prejuicios, y es sorprendente, reconozco que nos sorprendió lo bien que se lo pasan».
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Hipnosis: Así fue el espectáculo de Jorge Astyaro en el Teatro Lara – La linea de Fuego
Hipnosis: Así fue el espectáculo de Jorge Astyaro en el Teatro Lara
Por Adriana Benito (@adriactriz)
¿Preparados para viajar al maravilloso mundo de los sueños? Solo tienes que despojarte de tus miedos y tres, dos, uno… ¡Duerme! Tranquilo, que ni yo soy mentalista ni por leer esto te voy a hipnotizar. De hecho, este no es un artículo abstracto sobre la hipnosis, es más, se basa en una experiencia muy concreta: cómo viví el espectáculo de Jorge Astyaro titulado Los hipnonautas, en el Teatro Lara. Cuando llegamos al teatro nos hicieron rellenar una hoja en la que debíamos elegir uno de estos cuatro “destinos”: viajar al espacio, volver a la infancia, vivir una aventura de película o ser famoso. Yo no podía elegir otro que no fuera vivir una aventura de película, lo encontraba apasionante. Lo cierto es que tanto mi madre como yo íbamos con un poco de miedo, ella no quería que la sacaran al escenario. Aunque a mí la hipnosis me producía respeto, siempre he sentido atracción por lo desconocido, así que en el fondo deseaba vivir esa experiencia… ¡Y vaya si la viví!
¿Vosotros qué entendéis por hipnosis? Según el DRAE, es el estado producido por el hipnotismo, que a su vez es un método para producir sueño artificial mediante influjo personal o aparatos adecuados. Por otra parte, el director de cine Pablo Berger sostiene que la hipnosis de Jorge Astyaro, como el cine, te permite soñar despierto, y no puedo estar más de acuerdo. Los hipnonautas es un espectáculo de hipnosis a la carta en el que tú eliges tu propia aventura, eso sí, debes estar receptivo y tener los cinco sentidos alerta. Si no crees en la hipnosis es absurdo que vayas a verlo al Teatro Lara, hay que tener fe. Fe en que los sueños se pueden cumplir y en que todo es posible. Si tienes esta filosofía de vida, entonces Los hipnonautas será para ti una exhibición inolvidable. Lo que más me gustó de Jorge Astyaro es que ejerce la hipnosis de una manera bella, es decir, para él es el salvoconducto que nos lleva a jugar con la imaginación y en ningún caso nos colocó en situaciones incómodas ni nos hizo revelar secretos inconfesables. Lo vuelvo a repetir: soñar, se trata de soñar despiertos. Antes de experimentar la hipnosis, yo pensaba que era un estado de inconsciencia en el que eras un muñeco de trapo. Cuánto me equivocaba. Yo en ningún momento estuve inconsciente, pero sí estuve relajada. No sé si estoy confundida o no, pero definiría la hipnosis como un estado de relajación absoluta en el que estás especialmente receptiva y en el que tu imaginación está muy acentuada. Con este artículo no me gustaría hacer un spoiler de Los hipnonautas, pero sí quiero contar dos cosas: volé a la Fontana di Trevi y al verla me emocioné, y Astyaro me preguntó cómo me llamaba y no me salían las palabras (previa orden suya de que no sabría decir mi nombre). Cuando nos ordenó que saliéramos volando del teatro y fuéramos a otro lugar no cabía duda de que yo volaría a Roma, pero lo curioso es que la Fontana no es ni mucho menos mi lugar favorito de esta ciudad… ¡Qué curioso es el subconsciente!
Evidentemente, de entre todo lo que nos narraba Jorge que nos fuéramos imaginando hubo sensaciones que las sentí con más nitidez que otras, supongo que es normal. Desde La Línea de Fuego quiero agradecer a Jorge Astyaro que me hiciera volar a Roma, la ciudad de mis sueños, sin salir de Madrid, y que me hiciera creer que todo es posible, solo hace falta soñarlo y desearlo.
La cartelera madrileña con dos rombos – El Mundo
La cartelera madrileña con dos rombos
Los viernes Volta Café ofrece espectáculos de burlesque gratuitos y los sábados se atreve a mezclar el erotismo con la hipnosis en Hypnotic Cabaret. Su objetivo: «demostrar que el órgano sexual más importante que tenemos es nuestra mente y que la mente se estimula a través de la imaginación», afirma Jorge Astyaro, cocreador del show junto a la actriz y productora Mayte Castillo. «La hipnosis no tiene nada de sobrenatural. Es un proceso psicológico totalmente natural que se basa en procesos sugestivos y nos permite acceder a esos procesos inconscientes de abstracción», explica el reconocido mentalista.
En su espectáculo más canalla, Astyaro lleva a los asistentes a experimentar un masaje erótico, los placeres del bonding o sus más secretas fantasías. «De alguna manera la hipnosis nos da el permiso de dejarnos llevar, de abandonarnos a la experiencia, de darnos la oportunidad de vivirla. No todo el mundo responde de la misma manera pero si una persona tiene ganas de hacerlo probablemente pueda». El gran final: «un orgasmo hipnótico sin ningún tipo de contacto físico, solo con el poder de la sugestión y la imaginación».
Entrevista en A vivir Madrid -Cadena SER
«Todos a lo largo del día estamos más hipnotizados de lo que creemos»
Hablamos con Jorge Astyaro uno de los mejores mentalistas de España con su espectáculo «Hipnonautas» en el teatro Lara
Hipnonautas es un espectáculo de hipnosis donde el espectador elige su propia aventura y el encargado de hacerla realidad es precisamente nuestro invitado Jorge Astyaro.
Le preguntamos a Jorge si siempre funciona, si la hipnosis siempre surte efecto y él nos confiesa que no, porque parte de la hipnosis viene de la predisposición que uno ponga “Es muy importante trabajar con gente que esté abierta a la experiencia«. Astyaro no mantiene charlas previas con los asistentes aunque sí que hace algunas pruebas sencillas para ver esa predisposición “pruebas de imaginación como que los dedos son imanes o que los párpados son muy pesados”.
El público elige la experiencia que quiere vivir “en mi espectáculo no hay gallinas”- nos cuenta Jorge entre risas. Volver a la infancia, ser una estrella de rock, o los primeros astronautas que viajan al espacio… Son un ejemplo de las muchas experiencias que la gente elige
Astyaro consigue, solo con su voz, manejar los sentidos, logrando que sientas, escuches y veas cosas increíbles que sólo ocurren dentro de tu mente pero que las vives como si estuvieran sucediendo de verdad.
Actualmente trabaja como asesor de hipnosis para la nueva película de Pablo Berger «Abracadabra» con José Mota, Maribel Verdú, Antonio de la Torre y José María Pou. Una película en la que uno de los personajes es atrapado por otra persona mediante la hipnosis.
Noticieros Telemadrid
El mentalista Astyaro despliega su poder en el Teatro Lara
Experto en el poder de la sugestión. es uno de los mejores especialistas mundiales en hipnosis colectiva
Su espectáculo, lejos del estereotipo fraudulento y supersticioso, estará en Madrid hasta el mes de julio.
El mentalista Astyaro despliega su poder en el Teatro Lara- TELEMADRID
Experto en el poder de la sugestión. es uno de los mejores especialistas mundiales en hipnosis colectiva
Su espectáculo, lejos del estereotipo fraudulento y supersticioso, estará en Madrid hasta el mes de julio.
Las personas inteligentes y ricas en su mundo interior suelen entrar mejor en trance – CRÓNICA DE SALAMANCA
Jorge Astyaro es uno de los hipnotizadores más mediáticos en este momento en nuestro país y este fin de semana está por Salamanca
Culturapor Lira Felix – Abr 28 2016 0
Jorge Astyaro es uno de los hipnotizadores más importantes de nuestro país y muestra su espectáculo este fin de semana en Béjar y Salamanca.
Jorge Astyaro actúa el sábado en el Teatro Cervantes, de Béjar y el domingo en el Teatro La Comedia, de Salamanca.
Jorge Astyaro es uno de los grandes hipnotizadores de nuestro país y sus espectáculos están repletos de momentos absolutamente delirantes y cuerdos. Durante su actuación, el espectador vivirá instantes únicos. Lo pueden comprobar el sábado en el teatro Cervantes en Béjar a las 20.30 horas y el domingo en el Teatro La Comedia, en Salamanca a las 19.00 horas.
Partimos de la base que no nos creemos la hipnosis. ¿Convénzanos?
La hipnosis no tiene nada que ver con la creencia, es un estado mental totalmente natural, psicológico que se basa en la sugestión. Es un estado de focalización, de concentración y donde se amplifican un poco los estados creativos e imaginativos.
¿Qué se activa en el cerebro para entrar en trance?
La hipnosis es una serie de técnicas que nos permiten dirigir o dirigirnos a nosotros mismos en lo que se conoce como un estado de trance, que es psicológico y la experimentamos de manera natural en nuestro día a día.
¿Por ejemplo?
Cuando estamos muy focalizados en una actividad. Hoy en día estamos muy pendientes de los móviles y estamos en un estado de trance constante. Estás tan metido en la experiencia que dejas de poner un poco de atención a su entorno. Otra experiencia es cuando vamos conduciendo y de pronto vamos por los caminos cotidianos, por los que no tenemos que pensar en ellos, y de pronto llegas a tu destino y no te acuerdas claramente como lo hiciste. Al fin de cuentas, lo que nos permite la hipnosis es acceder a los procesos inconscientes de nuestra mente. Es esa parte de la mente que trabaja como en un segundo plano, pero que es capaz de procesar mucha información y una de las funciones que tiene es procesar procesos aprendidos.
¿Cuál es la base de la hipnosis?
Inducir a una persona a que esté más en contacto con la parte inconsciente y la imaginación tome un poco más el control de la parte subjetiva de la experiencia y de pronto, puede imaginar, sentir y vivir lo que le proponemos de manera más intensa y automática.
Jorge Astyaro, en un momento de una de sus actuaciones.
Jorge Astyaro, en un momento de una de sus actuaciones.
¿Todos somos susceptible de ser hipnotizados?
Sí, normalmente las personas que son inteligentes, imaginativas y ricas en su mundo interior suelen entrar mejor en trance, al contrario de lo que se pensaba de que era una dominación de una mente débil. Eso es una falacia. Hay que tener la tranquilidad de dejarse ir.
Por lo que solo hacemos aquello que queremos hacer…
El observador oculto lo tenemos todos, no se anula porque estés hipnotizado, ni tampoco la personalidad, siguen siendo ellos. Eso sí, cuando nosotros le proponemos ciertas experiencias, si les motivan, mejor van a responder a ellas. Si le propones una experiencia en la que se van a sentir incómodos o le parece que le vas a poner en riesgo, inconscientemente opondría resistencia o no respondería. Lucharía contra el trance. No puedes forzar.
Todos hemos verbalizado frases como: ‘Si lo tengo delante, lo mato…’
En principio no lo harías. Pero, ¿en qué situación tendrías que estar para llegar a matar a una persona? Son situaciones extremas. La sugestión es la base de la hipnosis. Por ejemplo, las sectas o los medios de comunicación pueden influir mucho en las personas por el simple hecho de que van sugestionando y enviando mensajes una y otra vez hasta que la persona los acepta como propios. Esto es un adoctrinamiento, una influencia que lo pueden hacer todo tipo de personas y no se necesita hipnosis para convencer a una persona que haga algo. En un show de hipnosis no le puedes decir a una persona que se quite la ropa y se la vaya a quitar a no ser que sea muy desinhibida.
Con la crisis económica y de valores que vive la sociedad. ¿Quién nos ha hipnotizado para que no nos levantemos del asiento?
Estoy convencido de que es el bombardeo tan grande de información/desinformación que nos llega desde que comenzó la crisis de que estamos muy mal. Esos son mensajes que van minando y te convences de que estamos en crisis y te empieza a ir mal. Obviamente, hay una crisis económica, pero tiene mucho que ver con cómo asimilamos las situaciones. Si tú no te crees que tienes una limitación, puedes hacer las cosas. ¿Cuántas veces hemos oído eso de: yo no puedo hablar en público o yo soy muy malo para escribir? Las creencias nos bloquean o nos impulsan. Detrás de esta crisis hay intereses creados y hay personas que han sacado mucho provecho de esta situación y otros las sufrimos más intensamente, pero también nuestras creencias pueden agravar ese estado de crisis. Llevamos casi 10 años oyendo hablar de la crisis y te la crees. Asumimos que no podemos salir de ahí.
Jorge Astyaro es uno de los hipnotizadores más mediáticos de nuestro país.
Jorge Astyaro es uno de los hipnotizadores más mediáticos de nuestro país.
Viendo como se han comportado los políticos durante estos cuatro meses, que no han sido capaces de mirar más allá de su ego, ¿podríamos decir que han estado en trance?
Sí que podemos decir que han entrado en una especie de trance, donde sólo ven una pequeña parte de un todo. No son capaces de alejarse y ver el panorama abierto. Piensan en sus propios intereses sin más. Es como cuando te enamoras, nos focalizamos toda la atención en una sola cosa y dejas de ver el entorno. Tú ves a la persona, te dejas llevar por la persona, todo es perfecto y bonito, hasta que pasas ese momento de enamoramiento y descubres la realidad. En esto de la política creo que ellos se enamoran de sí mismos, entran como en un estado de enamoramiento de sus ideas, de sus egos, de sus cosas y dejan de ver todo lo demás. Se centran en ello y no tienen capacidad de ir más allá. Al final lo pagamos los ciudadanos.
Además de por el mero espectáculo. ¿Para qué más podemos utilizar las técnicas de hipnosis?
Lo utilizamos muchas veces para entrar en nuestro mundo interior, para desconectar, para visualizar situaciones. En el día a día nuestro cuerpo nos pide entrar en estados de trance, en lo que se conoce como ciclos circadianos, para descansar la mente. En un escenario lo utilizo como una experiencia lúdica. Les llevo a Las Vegas, les hago ganar un premio, les digo que tienen súper poderes o que vuelven a la infancia,… Le haces sentir experiencias que podemos vivir en los sueños, pero de una manera guiada. Pero, siempre trato de darle sugestiones positivas para que al concluir se sienta muy bien, más segura de sí misma, para que deje atrás bloqueos, resentimientos, miedos, inseguridades…
A nivel de hipnosis clínica sirve para explorar traumas y reestructurar esos recuerdos, también para eliminar fobias, para dejar de fumar, para quitar la ansiedad. También puedes producir una anestesia hipnótica y el médico puede llegar a hacer ciertas operaciones y el paciente no siente dolor. Hay un estudio muy interesante sobre el dolor crónico y la utilización de la hipnosis, porque el dolor es una interpretación de nuestra mente, pues si sabemos cómo trabajar esa interpretación podemos minimizar o controlar ese dolor.
Atrévete a perder el control y tener un orgasmo hipnótico- UN BUEN DÍA EN MADRID
La primera pregunta que deberías hacerte si estás pensando en asistir a una sesión hipnótica es: ¿Crees en la hipnosis?
Son muchos los escépticos que han pasado por las manos de Jorge Astyaro desde su más que exitoso show de hipnosis de los hipnonautas.
Sin embargo, creyentes o no, si ya es difícil imaginar cómo funciona esto de la hipnosis, ¿Qué pensar sobre la hipnosis erótica?
La respuesta es sencilla: no pienses y déjate llevar.
En su nuevo espectáculo, tanto Jorge Astyaro cómo su ayudante y cómplice Mayte Castillo te animan a descubrir los efectos de este estado de sugestión mental y disfrutar del único cabaret de hipnosis erótica en Madrid.
Infravaloramos el poder que tiene nuestra mente sobre todas las cosas. Y al igual que en nuestra mente, el poder sexual más fuerte es nuestra imaginación.
Las fantasías sexuales se encuentran en nuestra cabeza, de hecho ¿Alguna vez habéis realizado alguna de las fantasías que deseabais y os habéis dado cuenta de que era mucho mejor cuándo os lo imaginabais?
En Hypnotic Cabaret las fantasías sexuales no son las únicas que se encuentran presentes. Habrá otras tantas sorpresas que te harán disfrutar de una experiencia hipno-erótica única e inolvidable.
¡Advertencia para los valientes! El espectáculo es interactivo, y aunque la participación del público es totalmente voluntaria, seréis vosotros quienes decidiréis si participar en esta increíble experiencia o quedaros como espectadores.
Solo para adultos atrevidos y de mente abierta que se atrevan a experimentar el placer a través de la hipnosis, dejarse llevar y estimular su mente.
Hablamos desde la experiencia cuándo os animamos a darle rienda suelta a vuestras fantasías y asistir al que es sin duda, el espectáculo más atrevido y divertido de Jorge Astyaro.
Y no os preocupéis,
¨¡Lo que ocurre en Volta Café se queda en Volta Café!”
La edad de la persuasión -EL PAIS
En el Festival de Magia, el número de hipnosis de Jorge Astyaro demuestra cuán sencillo es convencer hoy a cualquiera de no importa qué cosa.
Preguntado por Jorge Blass sobre qué le sugiere la palabra magia, un espectador responde, titubeante: “Ilusión… Increíble”. Mejor hubiera dicho: “Geoestrategia, comercio y finanzas”, terrenos estos donde tienen su aplicación más rentable algunos de los ejercicios de mentalismo, prestidigitación y grandes ilusiones que se presentan en este VI Festival Internacional de Magia de Madrid, organizado por Jorge Blass, que se autocalifica certeramente como gran manipulador de la percepción: “Nuestro trabajo es hacerte creer lo que nunca has visto y hacerte olvidar aquello que está delante de tus narices”, explica.
VI FESTIVAL INTERNACIONAL DE MAGIA
Director: Jorge Blass. Invitados: Jorge Astyaro, Voronin, Chapeaux Blancs. Madrid. Circo Price, hasta el 13 de marzo.
El Festival, que se celebra en el Circo Price, reúne doce números de siete magos de disciplinas diferentes. ¿Uno redondo? El de teatro negro, de Chapeaux Blancs: limpio, conciso, sorprendente, desafía la ley de la gravedad y crea, con cuatro elementos, un microcosmos doméstico en el que se entrecruzan Léger y Magritte. No tiene desperdicio. Muy sugestivas también, las intervenciones silentes de Evgeny Voronin, ilusionista excéntrico, cuyo personaje, elegante y socarrón, va encadenando con estudiada estupefacción trucos fallidos, intencionadamente. El número de levitación que lleva puliendo y cambiando desde 1992, se ofrece aquí amplificado en pantalla grande (por miedo a que tanta sutileza pase inadvertida en sala tan ciclópea), de manera que pierde algún grado de misterio y de poesía.
Jêrome Helfenstein, uno de los Chapeaux Blancs, ofrece un hermoso número de sombras chinescas combinadas con proyecciones. El surcoreano Kim Young Min, saca pétalos del aire y convierte cuanto toca en arena. Menos efectista pero mucho más interesante que las grandes ilusiones (magia con aparatos, luego aparatosa), género del que en el Festival ofrecen ejemplos el estadounidense Michael Grasso y el propio Blass, resulta, al cabo, el número de hipnosis del mexicano Jorge Astyaro, cuyas sugestiones son materializadas cada noche por varias decenas de espectadores, ante el regocijo general y la sorpresa renovada del personal del Price. Lo que sucede durante la actuación de este y otros hipnotizadores, muy similares siempre, es interpretado de manera opuesta por quienes creen el relato que el artista hace de lo que está sucediendo (la práctica totalidad del público) y quienes hemos vivido la experiencia desde dentro o quienes la están viviendo en ese instante.
Del Experimento Milgram (repetido varias veces con poblaciones diferentes y resultados similares), se infiere que en Occidente la mayoría aceptaría torturar hasta la muerte a un semejante, si se lo pide alguien con autoridad (los nazis no fueron excepción sino regla), pero también puede inferirse que persuadir a cualquiera de no importa qué cosa, es sencillo cuando se cuenta con una estrategia adecuada. Lo saben las agencias de inteligencia y propaganda, los aparatos de los partidos, los accionistas mayoritarios de los grandes grupos de comunicación… y los hipnotizadores, aunque el juego de estos sea inocente del todo. Como quién se presta a él voluntario obtiene un refuerzo positivo, un incremento en su autoestima y un punto de vista privilegiado sobre el fenómeno, acaba guardándole el secreto al hipnotizador.

