Jorge Astyaro domina muy bien la escena y a los voluntarios espectadores que quieren participar de su experiencia hipnótica. Y además, salpica cada cierto tiempo con una pizca de humor para que el viaje a las posibilidades que tiene la mente, no se conviertan en un oscuro trayecto. Unas pequeñas pruebas al patio de butacas provoca la selección de los que subirán a la escena para ser los verdaderos protagonistas de este show. Durante una hora y media, Jorge maneja a un público sugestionado dentro y fuera de la escena creando momentos inquietantes ante nuestros ojos y más allá.
Adolfo Simón